lunes, 20 de junio de 2011

Egipto y Valencia, dos modelos económicos.

El contraste entre ambos modelos, por si no se lo había planteado antes, los convierte en paradigma de dos tipos de economía, uno pensado para el futuro y otro dirigido al más estricto presente.
En Egipto, los faraones y la clase privilegiada detraían del salario generado por los trabajadores, una cantidad que era automáticamente convertido en piedra. Es emocionante ver hoy las maravillas egipcias de tres cuatro o cinco mil años aún en pie y maravilla más si cabe que con la tecnología elemental de la que disponían alcanzaran tal grado de perfección.

viernes, 17 de junio de 2011

Independencia, Japón y voto razonable

Bien es verdad que la naturaleza nos hizo un flaco favor al mezclar la razón objetiva y la emoción subjetiva. A grandes rasgos que podría llevarnos largas horas de debate para terminar en tablas, mezcló carne y espíritu, cuerpo y alma. No queda más remedio que aceptar que así es y a partir de aquí analizar los problemas que día a día nos ocupan.

De las ratas y los hombres


Parece que las ratas han seguido al hombre desde que este ha acumulado comestibles y a su pesar le han acompañado por tierra, cielo y mar. El daño y la sustracción que provocan ha hecho que inventara toda suerte de estrategias para conservar sus alimentos fuera del alcance de estos roedores prolíficos e inteligentes. Tan inteligentes que cuando una rata come un producto envenenado y muere de inmediato, la rata vecina asocia enseguida la comida y la tragedia y deja de comer aquella materia. La inmediatez pone en alerta al superviviente y el veneno no ingerido no le produce ningún efecto.

COPIAS Y ORIGINALES


Mucho se habla de globalización, de la brecha Norte – Sur, del diferencial tecnológico que va agrandándose al mismo tiempo que la renta per cápita pero no se comenta nada del invento del promedio en la sociedad no igualitaria. Está en nuestras manos, en la de cada uno de nosotros, cambiar el rumbo, si realmente es lo que deseamos, pero el egoísmo generado por la propia experiencia hace que ese mecanismo evidente para todos no esté muy claro.
Propongo hacer un ejercicio mental:

¿Qué le pasa a Aznar?

En la entrevista concedida a Tele5, incluso después de conocerse los reveses del Sr.  Blair en sus propias filas, el Sr. Aznar se mostró si cabe más claro a favor de la opción americana con el argumento perfectamente demostrable como incierto de que la resolución 1441 del Consejo de Seguridad de la ONU y anteriores justificaban la política americana de intervención militar. Concedamos que el Sr. Aznar si es presidente de gobierno no es oligofrénico, tampoco cabe dudar de su aseveración de que se siente responsable de la seguridad del pueblo español, ni tiene duda alguna de que es perfectamente impopular una guerra. Con estas premisas sólo caben dos posibilidades sobre su comportamiento, una, harto improbable, que esté absolutamente seducido por la personalidad del presidente americano y haya leído recientemente a Bertrand Russell un convencido de la hegemonía absoluta americana como artífice final de la pax americana, es decir, un pueblo tan absolutamente hegemónico que más vale ser su amigo, para entendernos, convencido de que no hay rival, lo cual es cierto, más vale apuntarse al caballo ganador. La segunda opción, quizá complementaria de la anterior, es que el Sr. Bush le haya seducido con cánticos de sirena entonando la melodía antiterrorista que es el problema aznariano por antonomasia. En principio no se me ocurren otras opciones para explicar su postura que creo personal pero apoyada por su partido, ya sabemos que la derecha tiene una virtud que le da fuerza, su cohesión interna, que a su vez es el grave problema de la izquierda. Aunque apuntó en alguno de sus últimos discursos que España volvería a contar en la comunidad internacional ¿será reminiscencia o nostalgia de nuestro siglo de oro o simplemente consumo interno de su partido?

miércoles, 15 de junio de 2011

Nuevo concepto jurídico: el contrato a tres partes, 7 – 14 - 21

En el Código civil un contrato es una relación voluntaria entre dos partes que se obligan. Lo de las dos partes es algo dogmático, inviolable. No puede concebirse de otra forma. No obstante la vida, mucho más rica y polifacética, demuestra que es posible el contrato a tres partes. Un símil le ayudará a comprender tan inusual e inconcebible propuesta jurídica.

Del impuesto extraordinario

Desde que se organizó la sociedad se ha creado un sistema por el cual los gastos sociales se han cubierto por impuestos. Es la forma más lógica de convivir, de afrontar con seguridad un porvenir que puede mostrarse aciago, una forma de crear estabilidad común a pesar de las calamidades que puedan afectar a una parte de la población, una evidente aplicación del aforismo “hoy por ti, mañana por mí”.